Articles

Sobre el ser

¿Y si simplemente SER fuera suficiente?

(Reflexiones para desmontar los mitos de la perfección y el positivismo) 

¿Te suenan estas frases? :

Tienes que ser tu mejor versión.

Sé fuerte, no te quejes.

Mira siempre el lado positivo.

Nos han repetido tanto estos mantras que hemos acabado creyendo que ser no es suficiente. Que debemos demostrar constantemente nuestro valor, mejorar sin parar, sonreír aunque estemos rotas por dentro. Pero… ¿a qué precio? 

  • ¿Cuántas veces te has exigido tanto que, en lugar de sentir satisfacción, solo sentías cansancio?

  •  ¿Te has sentido culpable por no estar siempre alegre, luminosa, positiva?

  • ¿Has llegado a preguntarte quién eres realmente, más allá de lo que esperas ser o lo que los demás esperan de ti? 

Este espacio es una invitación a hacer una pausa. A cuestionar esos mitos que nos han hecho vivir en una carrera infinita hacia un ideal imposible. 

El mito de la perfección: cuando nunca es suficiente

Vivimos obsesionados con alcanzar estándares imposibles: ser impecables, exitosos, fuertes, sin margen de error. Nos autoexigimos hasta el agotamiento, como si nuestro valor dependiera de lo que logramos y no de lo que somos. 

La perfección es una trampa: nos roba libertad y nos aleja de nuestra esencia. 
Cuando dejamos de medirnos con esa vara imposible, cuando nos permitimos fallar, descubrimos algo esencial: no necesitamos ser perfectos para ser valiosos

El mito de la positividad: cuando estar bien es una obligación

También nos han hecho creer que sentir tristeza, rabia o miedo es un problema. Que si no sonríes siempre, algo va mal en ti. Pero las emociones no son enemigas: son brújulas. 

Negarlas es como tapar los espejos que nos muestran quiénes somos realmente. La verdadera fortaleza no está en mantener la sonrisa a toda costa, sino en poder expresar cómo estamos o qué necesitamos. En sentir todo el espectro emocional sin culpa.

Habitar el malestar sin disfrazarlo es un acto de amor propio. 

Un primer paso para liberarte

Cierra los ojos un instante y pregúntate: 

  • ¿Qué expectativas llevo que realmente no son mías?  

  • ¿Qué pasaría si dejara de exigirme tanto? 

Respira profundo y date permiso para imaginarte sin esas cargas. Quizás notes algo sutil, pero poderoso: ligereza. 

¿Y ahora qué? 

En el libro El malestar de la felicidad, y en el curso Desmontando mitos para habitar el bienestar profundizamos en estos dos grandes mitos:

  •  “Ser alguien perfecto.”

  • “Ser alguien positivo.” 

Y exploramos cómo soltar la autoexigencia, permitirnos sentir sin culpa y reconectar con nuestro valor más allá de la validación externa. 

Porque ser, simplemente ser, es suficiente. 

¿Y tú? ¿Quién serías si te dieras permiso para soltar el peso de la perfección y expresar lo que te pasa sin culpa?

Un artículo de:

Jordi Muñoz Jovell, coach, recreador personal y musicoterapeuta,
fundador y codirector de El despertador. Autor de El malestar de la felicidad. Desmontando mitos para habitar el bienestar.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *