amb mi

El miedo y sus caprichos (por Jordi Muñoz)

♫  Clica aquí y escucha la BSO de este artículo

miedo

Todo empieza por una postal, una imagen, un sueño y las ganas que se realice. Está en tu cabeza y sobre todo en tu corazón. ¿Cuántas veces lo has sentido y no te has atrevido a caminarlo? Las posibles causas pueden ser múltiples, la realidad es que estás aquí con tus ganas arrinconadas y el sueño allá… ¿En medio? El miedo.

¿Pero qué te paraliza? El miedo o el miedo al propio miedo, es decir: tu capacidad de sostenerlo. Vamos a recorrer con calma qué aparece en este trecho, en este barullo emocional y mental, que te impide conseguir tus metas.

Cualquier proceso de aprendizaje, de realización, de crecimiento, conlleva necesariamente un cambio: esto es, relacionarte con cosas más o menos desconocidas para irlas integrando paulatinamente en tu abecedario experiencial. Las ganancias, las creencias que llevas en tu mochila entonces se ponen a prueba ante un nuevo reto. Por un lado sientes una emoción intensa ante el descontrol o la incertidumbre, por otro tu discurso interno que te pone límites y te invita a echarte atrás.

Hay muchas clases de miedo: al pasado, al futuro, al presente, al fracaso, al éxito, a dejarse llevar, a la rutina, a la fragilidad, a la imperfección, a la perfección, a la soledad, a la gente, etc… Una colección infinita, correosa y adictiva que tiene la peculiaridad que cuando entra en circulación, con su vorágine mental y calculadora, atrae a todas las variedades.

La pregunta sigue siendo la misma: ¿quieres caminar y realizar tu sueño? ¿Quién ha dicho que para eso tengas que hacerlo sin miedo/s? Si te permites por un momento aceptarlo, quizás entonces permitirás el espacio para que aparezcan otras cosas: tu entusiasmo, tus recursos, el recuerdo de haber alcanzado otros retos y transformado otros miedos…

Nos pasamos la vida negando, escondiendo, espantando los miedos, preguntándonos “por qué tengo miedo”? Cuando la pregunta que nos sirve es ¿qué queremos hacer con él? Cuando vemos a una criatura asustada, ¿qué hacemos? Qué tal si nos mimamos y abrazamos con la misma ternura, si sólo por un segundo nos permitimos temblar para después ponernos en movimiento y seguir soñando y avanzando.

El miedo, si tú quieres y te quieres, es ese amigo que te está avisando que estás a punto de atravesar una nueva frontera de aprendizaje, un nuevo umbral para el que tienes que disponerte a confiar, a entregarte y entrenarte porque no conoces todas las respuestas.

Si te paras un momento y repasas esos momentos en que, pese a la duda, te has lanzado… ¿qué fue lo que te impulsó? Nunca ha sido el “no tengo que tener miedo”, sino sentir las ganas de bañarte, de jugar, de conseguir lo que quieres. Mirando a tu sueño tomas impulso y eres imparable, negando tu miedo bloqueas esta fuerza. Haz crecer tu ilusión, tu curiosidad para preguntarte y descubrir que la magia está en cada miedo que se desvanece en forma de aprendizaje en el recorrido y no en el destino-excusa que te invita a vivir.

Aquí y ahora, tú decides, cuánto vale para ti esa postal. El camino sin ella ya lo conoces.  ¿Te atreves a saltar?

Advertisements

1 reply »

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s